12 marzo, 2015

CUANDO EL PUEBLO TOMA CONCIENCIA


Dice un famoso refrán que “No hay mas ciego que el que no quiere ver”. Una forma de medir la riqueza de un país es por medio de la calidad de vida de sus habitantes, calidad influenciada por determinantes. De acuerdo a lo que plantea la Oficina Panamericana de la Salud, el alcance de estos determinantes sociales de salud se refiere a aquellas condiciones (medio ambiente, economía, seguridad, seguridad alimentaria, servicios de salud, sistemas de soporte y estilos de vida) en que la gente vive y trabaja, que afectan a su salud y pueden ser mejoradas.
De camino a la escuela, encontré un volante titulado “Recortes Cero”, que sirvió de fuente inspiración para elaborar este artículo. Un pueblo que no luche unido por sus actores, difícilmente logrará los objetivos planteados, en especial si son en pro de incidir en la mejoría de los determinantes que influyen en sus estilos de vida, no tanto para mejorar su salud sino también para contribuir al aumento de la riqueza de su país por medio de la productividad laborar. Recortes Cero está compuesto por organizaciones sociales y políticas, movimientos de lucha, intelectuales, profesionales, ciudadanos y otros, que buscan acabar con el saqueo que entienden está produciéndose en toda España, como un primer paso para emprender un camino de progreso. Proponen varios ejes centrales en los que pretenden abordar temas como la redistribución de la riqueza para mejorar la vida de la mayoría de andaluces específicamente; ampliación de la democracia; defensa de la soberanía nacional; un frente amplio de unidad; una reforma agraria contra el paro y el desempleo (ya que un 2% de terratenientes posee casi la mitad de la tierra cultivable) y una política ecológica que impulse el crecimiento (entre ello, aprovechar los recursos eólicos e hidráulicos de la región para producir energía renovable, creación de una Ley General Andaluza del Medio Ambiente y prohibir la privatización de recursos naturales estratégicos como la gestión del agua).
Todo lo anterior me permitió plantear el titulo de este artículo, ya que un pueblo que reacciona ante los atropellos que sufre (cosa que no pudieron hacer los indígenas de América entre 1492 y 1502), siendo capaz de reaccionar buscando soluciones pacíficas y apegadas a las leyes para hacer frente al enorme tifón que le va atacando y destrozando, es un ejemplo que hay que reproducir. Un pueblo unido jamás es vencido, aunque en la historia hayan quedado rastros de que no siempre sea así (pienso en el caso Boliden). Tal como se unió la comunidad internacional mediante la canción We Are The World para recaudar fondos ante el devastador terremoto que asolo a Haití en el 2010, tienen que unirse los ciudadanos de un país para levantar el grito de guerra y defender lo más importante que tienen: su salud y soberanía para poder seguir produciendo en pro de ellos mismos, su país y demás generaciones futuras.

Cuando el pueblo retoma el interés, no hay muro que le impida lograr sus objetivos… eres el mundo, eres un ente que unido a los demás podrán lograr las cosas que parecen imposibles.
MANUEL GIL, MD

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