La última semana del mes de febrero, tuvo lugar en París un evento de la UNESCO en materia de uso de las TIC en la enseñanza, cuyo tema central era “La mejora de la tecnología para empoderar a las mujeres y las niñas”, pues todavía existen disparidades en el acceso a Internet.
A raíz de la Primavera Árabe, las Naciones Unidas declararon el acceso a Internet como un derecho humano básico. Sin embargo, de acuerdo a un informe de esta misma organización publicado en 2013, se estima que 200 millones de hombres tienen un mayor acceso a Internet con respecto a las mujeres. Igualmente, citando estadísticas de la base de datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, el 41% de los hombres en todo el mundo están conectados a Internet, frente al 37% de las mujeres, aunque la diferencia es más acentuada en los países “en desarrollo”, donde utilizan Internet el 16% menos de mujeres que hombres, comparado con sólo el 2% en el mundo “desarrollado”.
En el informe destaca que la brecha de género en los servicios de Internet se nota especialmente en los principales países árabes (Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Yemen, Líbano, Kuwait, Jordania y Marruecos), así como los factores que contribuyen a la misma, principalmente el acoso en línea y las amenazas dirigidas frecuentemente a las mujeres. De hecho, en julio, Caroline Criado-Pérez, periodista y activista al frente de la campaña para hacer que la autora británica Jane Austen apareciese en los billetes de 10 £ de Inglaterra, fue bombardeada con comentarios insultantes y amenazas de violación a través de Twitter. En Facebook, el sexismo se ha convertido en un tema tan penetrante que a principios de este año, la compañía anunció nuevos esfuerzos para combatir específicamente las imágenes y el contenido que amenace o incite a la violencia o al odio por motivos de género. Incluso, Wikipedia se ha propuesto rescatar durante este fin de semana a centenares de mujeres para intentar compensar la falta de relevancia que se les ha dado.
Por otra parte, en el año 2009, el Banco Mundial estimó que el aumento del 10% en el acceso a Internet supondría un crecimiento de aproximadamente el 1,4% en el Producto Interno Bruto (PIB) de los países “en desarrollo”. Eso significa que habilitar su uso en otras 600 millones de mujeres y niñas podría aumentar el PIB mundial hasta 18 mil millones de dólares.
Además del impacto económico, las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) son fundamentales para la participación de las mujeres en todos los sectores de la sociedad. Para ello, son necesarias políticas para lograr que el acceso a Internet sea más asequible y más fácil de usar. De ahí que hayan surgido nuevas oportunidades de negocio, principalmente para la industria de telefonía móvil.
África ha experimentado una revolución tecnológica en este sentido, pasando de 17 millones de subscriptores de teléfonos móviles en el año 2000 a 650 millones en el 2011, lo que supone una asombrosa tasa de crecimiento del 30% anual. Por esta razón, muchos gobiernos están priorizando la tecnología como una herramienta para el desarrollo, también en el sector salud.
Por ejemplo, en Zanzíbar, una región semiautónoma de Tanzania, se ha llevado a cabo unaintervención en mujeres embarazadas llamada Wired Mothers, en la que se les asesora a través de mensajes móviles semanales sobre las medidas de prevención, atención y educación en el embarazo, el parto y el post-parto. Además, les permite estar en contacto directo con el personal sanitario, incluido el encargado del transporte en ambulancia, el cual también está equipado con tecnologías móviles, por si surge algún problema durante el proceso. La investigación concluye que estos mecanismos de intervención pueden contribuir a la mejora de la salud materna y neonatal en entornos con recursos limitados.
Llevamos años, demasiados años, abordando la desigualdad de género en todo el mundo y las mujeres y la sociedad no pueden permitirse otro siglo de discusión. El futuro de los derechos humanos de las mujeres es sombrío, pero debemos poner una fecha de caducidad para terminar con la discriminación contra la mujer y la epidemia de la violencia de género. Para conseguir la rápida igualdad de género en todo el mundo, debemos llevar a cabo intervenciones urgentes e innovadoras en las que las TIC deben jugar un papel fundamental. No tenemos forma de saber qué nuevas ideas, invenciones y soluciones se desatarán en el futuro y qué oportunidades surgirán por parte de los gobiernos o las comunidades para las mujeres. Pero, ¿te imaginas?



Un tema que esta dominando la palestra publica en los últimos tiempos, lastima que solo se destaque en momentos o fechas conmemorativas y el resto del año se hecha al baúl del olvido!!!
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