12 marzo, 2015

DULCE VENENO

Hace un par de años apareció un titular en la revista Nature “The toxic truth about sugar” en el que un neuroendocrino de la universidad de California, el Dr. Lustig, y algunos compañeros le atribuían a este dulce manjar una serie de características nocivas para la salud. Entre ellas aumento de la obesidad, hipertensión, aumento del colesterol, resistencia a la insulina, daños hepáticos similares a los que provoca el alcohol, crea adicción… Estos datos fueron desmentidos en su mayoría ya que no había estudios que dieran consistencia a estas afirmaciones.


Dejando a un lado este artículo tan alarmista, sí que es cierto que un consumo excesivo de azúcar no es saludable y la OMS ha recomendado recientemente bajar el límite de consumo diario del 10% de la ingesta al 5%, tanto en población adulta como niños. Para hacernos una idea, con una lata de Coca-Cola un adulto llegaría al límite recomendado de consumo diario de azúcar.

Gran parte del azúcar que consumimos lo hacemos sin saberlo. Nos sorprendería ver la cantidad de productos en los que el azúcar se cuela como uno de sus principales ingredientes: kétchup, alimentos bajos en grasa (que llevan aún más azúcar que los normales), pan de molde, snacks salados…


En cuanto a los niños, la Asociación Española de Pediatría recomienda una ingesta de azúcar inferior al 10% del total de calorías diarias (unas 3 cucharaditas). Dan recomendaciones para una dieta saludable como no tomar bebidas carbonatadas, ni zumos envasados, no abusar de la bollería industrial ni de los dulces…

Paradójicamente, en algunos de los productos de bollería y dulces que encontramos en el mercado, aparece el logo de la Asociación Española de Pediatría. Estas empresas colaboran con ella en proyectos para mejorar la dieta de los niños, desarrollo de su imaginación…a cambio el logo aparece en sus productos. En mi opinión esto puede llevar a confusión, si no prestamos demasiada atención podríamos pensar que la Asociación Española de Pediatría recomienda este tipo de productos. Hablamos entre otros de galletas Dinosaurus, Tostarrica o de cereales de la marca Nestlé, todos ellos muy ricos en azúcares.
La realidad es que, tanto en niños como en adultos, la obesidad y otras enfermedades derivadas de los malos hábitos dietéticos y del sedentarismo se han convertido en un problema de salud pública. La OMS propone como alternativas para reducir el consumo de azúcar el etiquetado de los alimentos, la concienciación de los consumidores, la regulación de la comercialización de los alimentos y las bebidas no alcohólicas con alto contenido en azúcares y la aplicación de políticas fiscales dirigidas a los alimentos con alto contenido en azúcares libres. Por ejemplo, en países como Reino Unido ya se limita la publicidad de estos productos dirigidos a niños.
No sé si algún día se demostrará que es puro veneno como decía el Dr Lustig, tampoco veo muy viable tomar tan poco azúcar como recomienda la OMS. Yo por mi parte, prestaré atención a las listas de ingredientes y las etiquetas nutricionales, aunque desde luego, me permitiré algún que otro capricho, pero siempre con moderación. Los placeres en exceso, se convierten en veneno…
ANA

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